FELIZ NAVIDAD

Feliz Navidad.

 

 

 

Casa del Acantilado, Cima del Mundo, cerca del Polo Norte Lunes, 20 de diciembre de 1926

Mis queridos niños:

Este año la mano me tiembla más que otras veces. ¡Es culpa del Oso Polar del Norte!

Montó la explosión y los fuegos artificiales más impresionantes que os podáis imaginar. Volvió NEGRO el Polo Norte y desordenó las estrellas. Rompió la luna en cuatro partes (y el hombre que habita en ella acabó en el jardín trasero de casa). Se comió muchos de mis bombones navideños antes de reconocer que se encontraba mejor y decidirse a subir de nuevo a la luna para ordenar las estrellas. Entonces me di cuenta de que los renos se habían soltado. Corrían libres por el país, pues habían roto las cuerdas y los regalos volaban por los aires. Ya los tenía preparados para empezar la ronda, ¿sabéis? Ha pasado esta misma mañana, eran los renos de un trineo cargado de chocolatinas que siempre envío con tiempo a Gran Bretaña. Espero que las vuestras no se hayan estropeado. ¿No os parece que el Oso Polar del Norte es un patoso? ¡Y ni siquiera lo reconoce! Pero estoy seguro de que ha sido él. ¿Os acordáis de que el año pasado tuve que mudarme por su culpa? La llave que enciende los fuegos artificiales todavía está en el almacén de mi antigua casa. Él sabía que no debía tocarla nunca. Sólo tiro fuegos artificiales los días especiales, como Navidad. Dice que él pensaba que, como nos habíamos mudado, ya no funcionaba. No importa, el caso es que estaba fisgando entre las ruinas esta mañana, al poco de desayunar (allí esconde algunos alimentos) y encendió todas las Luces del Norte de dos años a la vez. Os aseguro que nunca habéis visto ni oído algo así. He intentado dibujarlo, pero me tiembla tanto la mano que no me sale. Además, es imposible dibujar las estelas de luz de los fuegos artificiales, ¿verdad? Para colmo, creo que el Oso Polar ha acabado de estropear el dibujo (claro, como no sabe dibujar con esas patazas que tiene…).

¡Maleducado! Claro que sé. Y no me tiembla el pulso.

Se ha empeñado en añadir un dibujo de mí persiguiendo a los renos y de sí mismo riéndose, porque, para colmo, se echó a reír. Y yo también, cuando lo vi dibujar los renos y mancharse de tinta las preciosas pezuñas blancas.

Papá Noel ha tenido que marcharse y me ha dicho que termine yo la carta. Es viejo y se preocupa cuando pasan cosas graciosas. ¡Vosotros también os habríais reído! Me alegro de haber soltado unas carcajadas. Los fuegos fueron geniales. Los renos correrán como nunca este año para llegar a Inglaterra. ¡Todavía tienen miedo!

Desde el Instituto Maxilofacial queremos desearos una !!FELIZ NAVIDAD!!!

Desde el Instituto Maxilofacial queremos desearos una !!FELIZ NAVIDAD!!!

Valora el Artículo FELIZ NAVIDAD

5 / 5 (3 votos)

Por IMAXILOFACIAL