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Los pacientes más comunes con esta patología, enfermedad periodontal, se encuentran en edades a partir de los 35 años, y suelen ser fumadores. La enfermedad periodontal origina señales como encías sangrantes, signo de inflamación crónica o gingivitis, que pueden conducir a infecciones permanentes, pérdida de soporte óseo a nivel de las raíces dentales y creación de bolsas periodentales. Esta perdida del soporte óseo llevan a la movilidad de los mismos, y finalmente a su perdida.

En este último caso, en los casos avanzados de enfermedad periodontal, es muy difícil para el paciente la eliminación del acúmulo de agentes irritantes que finalmente pueden llevar a una pérdida total de las piezas dentales afectadas como consecuencia de la perdida de la estructura ósea del reborde alveolar.

En estos casos más extremos, es necesaria la intervención de varios profesionales. El cirujano maxilofacial 2 realizará las acciones quirúrgicas necesarias para eliminar los focos crónicos de infección y reconstrucción de las estructuras que se han visto dañadas y el odontólogo realizará los procedimientos de ajuste oclusal y rehabilitación de piezas perdidas. Por supuesto el paciente es el tercer implicado, debiendo modificar los hábitos y erradicando aquellos que supongan una perpetuación del proceso infeccioso, como el tabaquismo.

En otras ocasiones, el cirujano realiza intervenciones quirúrgicas que aportan encía queratínizada y disminuyen o evitan la sensibilidad dentinaria