ortodoncia

La ortodoncia es la especialidad de la odontología que se encarga de la prevención, diagnóstico y tratamiento de las anomalías de la forma, posición, relación y función de las estructuras dentomaxilofaciales. La ortodoncia no solo trabaja con la movilización de los dientes, sino que en determinadas edades también puede actuar sobre el crecimiento del hueso.

Así, en función de la edad del paciente podemos distinguir varios tratamientos:

Ortodoncia Infantil

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Ortodoncia interceptiva.

A los 7 años es la edad ideal para hacer la primera revisión ortodóncica. Es importante detectar y corregir precozmente malos hábitos que afectan al desarrollo de los huesos de la cara o a la erupción de los dientes definitivos. Habitualmente son tratamientos cortos, de 1 año de duración aproximadamente.

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Ortodoncia a partir de los 12 años.

En esta edad todos los dientes definitivos han erupcionado y los huesos maxilares están en una fase de crecimiento mínimo, aunque todavía se puede modificar su ritmo de crecimiento.

Ortodoncia Adultos

La edad ya no es un impedimento para alinear los dientes y mejorar tu aspecto, ademas en muchas ocasiones el apiñamiento dental dificulta una correcta higiene dental. La enfermedad periodontal es mas frecuente en esta situación. Existen diferentes tipos de aparatología según la demandas o preferencias del paciente.

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Aparatos fijos con la colocación de bracketts

Es el tratamiento estándar y más conocidos, el tiempo de duración del tratamiento es variable, en función de cada paciente. Dentro de estos tenemos la técnica lingual. En esta, los brackkets se colocan en la cara lingual de los dientes inferiores o palatina de los dientes superiores, de esta manera son menos visibles.

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Alineadores invisibles

Aparatos totalmente transparentes, son férulas  flexibles que el propio paciente se puede poner y quitar y que van alineando los dientes de forma progresiva. Se realiza un estudio inicial, y una visualización de los movimientos que serán necesarios en los dientes del maxilar y la mandíbula. Estos alienadores se van intercambiando conforme progresa el tratamiento. Esta técnica cada vez es más utilizada, por la comodidad para el paciente aunque tiene un coste incrementado en relación al tratamiento ortodóncico habitual.

En algunas casos  la ortodoncia no es suficiente para corregir la malposición de los dientes.Son casos en los que el hueso de la mandíbula o el maxilar superior se han desarrollado de forma desigual, y un  tratamiento ortodóncico habitual sobre los dientes no puede compensar el desequilibro del crecimiento óseo. En estos casos hay que recurrir a algún tipo de intervención quirúrgica sobre el hueso maxilar o mandibular, para restaurar la armonía facial y conseguir los resultados esperados en la oclusión, es lo que denominamos cirugía ortográfica o del perfil facial. Este tipo de intervenciones quirúrgicas se realiza  cuando ha finalizado el crecimiento del esqueleto óseo, lo que suele ocurrir en torno a los 17-18 años de edad. Esta sería la edad mínima para el tratamiento quirúrgica de las anomalías en el desarrollo de los huesos de la cara.

La ortodoncia se encuentra muy ligada a la estética facial, al movilizar los dientes cambia el perfil de la cara. Aun más, cuando para conseguir una oclusión adecuada se realiza la movilización de la estructura ósea donde se localizan los dientes. En estos casos también son comunes las intervenciones complementarias que consiguen mejorar la estética facial en la misma intervención, como son cirugía sobre el mentón, rinoplastias, liposucción cervical, relleno de pómulos, etc.

Es esencial en este tipo de tratamientos la coordinación entre el equipo de profesionales que van a estar involucrados en el proceso, cirujano maxilofacial y ortodoncista. Gracias a programas de realidad virtual, es posible obtener una simulación aproximada del resultado estético facial final. En estas intervenciones se utilizan materiales de última generación para fijar el hueso que permite al paciente volver a su actividad diaria de forma precoz, entre 5 y 7 días de recuperación postoperatoria, y sin cicatrices externas visibles.